Una masía reinterpretada con calma, luz natural y materiales nobles.
Reservar estanciaCada habitación conserva los muros originales de piedra, con mobiliario mínimo y ropa de cama de lino.
El antiguo corral se convirtió en un patio de piscina natural rodeado de olivos centenarios.
Menú corto, cambia cada semana según lo que da la huerta propia y los productores cercanos.
“Un lugar donde el diseño no grita, susurra. Volveremos.”
Marta G.“La calma que buscábamos, sin renunciar al confort.”
Jordi P.“Cada detalle pensado, nada sobra.”
Elena R.