Quien busca psicólogo suele llevar tiempo dándole vueltas antes de escribir. Tu web le cuenta cómo trabajas, con quién trabajas y cómo es la primera sesión, para que contacte con tranquilidad y sin sentirse expuesto.
No basta con estar cerca: antes de contar algo personal, la gente quiere saber quién hay al otro lado. Una web propia permite explicar tu enfoque con tus palabras, poner cara a la consulta y resolver las dudas que muchos no se atreven a preguntar por teléfono. Un perfil en un directorio se queda en un nombre y una lista de etiquetas.
Mucha gente llega a la web de un psicólogo con dudas que no ha compartido con nadie. La página tiene que transmitir calma y responder sin rodeos a lo que de verdad le frena:
No es igual una consulta de barrio que un psicólogo que atiende por videollamada a gente de toda España. La estructura de la web se adapta a cómo trabajas:
| Cómo atiendes | Qué conviene dejar claro |
|---|---|
| Consulta presencial | Dirección, cómo llegar, si hay sala de espera compartida y horarios de tarde para quien trabaja |
| Terapia online | Qué plataforma usas, qué necesita el paciente para conectarse y si atiendes a personas en otros husos horarios |
| Infantil y adolescentes | Cómo participan madres y padres, y un tono pensado tanto para ellos como para el menor |
| Pareja y familia | Cómo se organizan las sesiones conjuntas y las individuales, y su duración |
| Gabinete con varios psicólogos | Ficha de cada profesional con su enfoque, para que cada persona elija con quién empezar |
Si además impartes talleres, grupos o formación, puedes contarlo en una página adicional sin mezclarlo con la terapia individual.
Partes del diseño de salud y bienestar y rellenas un formulario con lo básico: nombre de la consulta, ciudad o modalidad online, contacto y las áreas en las que trabajas. Para los textos tienes tres caminos: que los redacte la IA, escribirlos tú, o escribirlos tú y que la IA los pula. En psicología muchos profesionales prefieren la última opción, porque así el texto suena a ellos.
En pocos minutos ves una vista previa completa. Puedes revisarla con calma, cambiar lo que no te encaje y generar otra. No pagas nada hasta que estás conforme. Después se publica con certificado SSL y, si quieres usar tu propio dominio, cuesta 2 € al mes más IVA aparte. Tienes el paso a paso en cómo funciona.
Pagas lo mismo si atiendes tú solo online que si tienes un gabinete con varias consultas: el diseño y los textos ya están dentro. Página adicional: +5 €/mes + IVA. El mantenimiento no incluye cambios de contenido ni de diseño.
La web cuesta 99 € de pago único y 9 € al mes de mantenimiento, más IVA (119,79 € y 10,89 € al mes con IVA). No hay permanencia: para darla de baja basta con avisar por email con 15 días de antelación. Cada página adicional suma 5 € al mes más IVA.
Sí. La web puede centrarse en la atención por videollamada, explicar cómo funcionan las sesiones y qué necesita la persona para conectarse, sin mostrar una dirección física.
Sí. Puedes mostrarlo junto a tu nombre y tu formación, y en un gabinete, el de cada profesional. Es información que tus pacientes pueden comprobar.
No es obligatorio en la web. Puedes poner el precio de la sesión y de la primera consulta o dejarlo oculto y que te pregunten. Muchas personas agradecen verlo antes de escribir.
No por defecto. Incluye un botón de WhatsApp y un formulario de contacto que te llega por email. Un sistema de reservas o citas online se puede presupuestar aparte como extra.
La web lleva aviso legal, política de privacidad y de cookies, y el formulario puede pedir solo nombre y forma de contacto, sin el motivo de consulta. Para el tratamiento de los datos clínicos de tus pacientes te recomendamos asesoría especializada en protección de datos.
La web de psicología parte de la estructura de salud y bienestar, adaptada al tono sereno y discreto que pide una consulta de terapia.
La vista previa es gratis y no hace falta pagar nada hasta que estés conforme.
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