Quien busca interiorista ya ha guardado decenas de fotos de casas que le gustan. Lo que necesita saber es si tu manera de trabajar los espacios encaja con la suya, qué tipo de encargos aceptas y cómo sería empezar contigo.
Un cliente puede admirar un salón precioso y aun así no contratar a quien lo diseñó, porque no se ve viviendo ahí. La decisión depende de si tu criterio se parece a lo que él imagina. Instagram enseña imágenes aisladas y mezcladas con todo lo demás; una web agrupa tus espacios, explica tu enfoque y deja claro qué servicios ofreces y cómo pedirlos.
El interiorismo atrae encargos muy distintos, y cada tipo de cliente llega con una pregunta diferente. Si tu web le responde a cada uno en su idioma, le ahorras dudas y te ahorras consultas que no encajan con lo que haces:
| Cliente | Qué quiere encontrar en tu web |
|---|---|
| Particular que reforma su vivienda | Casas terminadas, cómo os coordináis con la obra y si puede vivir en casa mientras tanto |
| Particular que solo quiere decorar | Si aceptas encargos sin obra: cambiar mobiliario, textiles, iluminación o distribución de una estancia |
| Negocio que abre o renueva local | Tiendas, restaurantes, consultas u oficinas que hayas hecho y cómo pensaste el espacio para el cliente final |
| Propietario o inmobiliaria que va a vender o alquilar | Si haces puesta en escena de viviendas (home staging) y cómo quedan las fotos del antes y el después |
No hace falta abarcarlo todo. Si solo trabajas viviendas, dilo claro desde la portada: atraerás a quien buscas y filtrarás al resto sin tener que explicarlo por teléfono.
Un interiorista no vende metros construidos, vende cómo se siente un lugar. Por eso conviene que tu portafolio no sea una cuadrícula de fotos sin orden, sino una selección pensada:
Antes de publicar fotos de una vivienda, pide permiso a sus dueños y evita imágenes que permitan reconocer la dirección o a las personas que viven allí.
Muchos clientes no saben si necesitan un proyecto completo o les basta con una asesoría de unas horas, y temen que contratar a un interiorista sea un gasto sin fin. Separar tus servicios y contar el proceso da tranquilidad:
No hace falta publicar tarifas; basta con explicar cómo presupuestas (por proyecto, por estancia o por horas de asesoría) para que el cliente llegue con expectativas realistas.
Para crear la web eliges uno de los cinco diseños de interiorismo, rellenas un formulario con los datos de tu estudio y decides si los textos los escribe la IA, los escribes tú o la IA pule los tuyos. En unos minutos ves la vista previa completa y solo pagas si te convence. El proceso entero está en cómo funciona.
Un único precio tanto si acabas de empezar como si llevas años firmando espacios: el diseño de interiorismo, los textos y la publicación entran en el pago inicial. Página adicional: +5 €/mes + IVA. El mantenimiento no incluye cambios de contenido ni de diseño.
Puedes seguir usando Instagram para enseñar el día a día y enlazar desde tu perfil a la web. La web te sirve para tener el portafolio ordenado, explicar tus servicios y recibir contactos en un sitio que es tuyo y no depende de una red social.
Sí. Dentro de servicios profesionales hay cinco diseños de interiorismo con estilos distintos, del blanco nórdico al terracota mediterráneo, y puedes verlos a pantalla completa antes de empezar.
No es obligatorio. Muchos interioristas explican cómo presupuestan sin dar cifras, porque cada espacio es distinto. Si tienes un servicio cerrado, como una asesoría de unas horas, puedes indicar su precio para que el cliente lo vea claro.
Sí. La web base reúne todos tus servicios, y si quieres desarrollar uno en su propia página puedes añadir una página adicional por 5 € al mes más IVA (6,05 € al mes con IVA).
El mantenimiento cubre alojamiento, SSL, copias de seguridad y seguridad, pero no incluye cambios de contenido ni de diseño. Si quieres actualizar el portafolio más adelante, se presupuesta aparte; por eso conviene empezar con tus mejores espacios.
99 € de pago único para crear la web y 9 € al mes de mantenimiento, más IVA (119,79 € y 10,89 € al mes con IVA). El dominio propio es opcional y cuesta 2 € al mes más IVA (2,42 € al mes con IVA). No hay permanencia: basta con avisar por email con 15 días de antelación.
La web de interiorismo usa la estructura de servicios profesionales, la misma que usan estudios de arquitectura, asesorías y consultoras, con diseños propios para interioristas.
La vista previa es gratis y no hace falta pagar nada hasta que estés conforme.
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